No hay nada que me saque más de quicio que la gente con manías. No me refiero a esas en la cual uno no pasa bajo una escalera o pone la llave de una determinada forma. Me refiero a LAS MANIAS. Cuando el comportamiento de una persona te afecta de tal manera que tú no puedes hacer tu vida normal, ni tu trabajo, ni relacionarte de una manera sana con tus vecinos.
Dentro del grupo de personas con las que me relaciono todos lo días, que no significa que sea mi círculo más cercano, hay una de esas personas. Y es absolutamente flipante el comportamiento tan absolutamente psicótico que tiene. Por que creo sin lugar a dudas que un comportamiento de ese tipo no es normal. Suele estar respaldado además por un discurso por parte del maniático del tipo: "yo es que soy así" Como si el hecho de ser signifique estar grabado en piedra y no poder modificar tu conducta para interrelacionarte de una forma educada con el resto de la humanidad. Sería estupendo oir a malvados de antaño tipo Franco, Hitler y demás justificar su conducta diciendo: "yo soy así" De hijo de puta claro.
A mi es una actitud que me fascina. Observarlo de cerca es algo increíble. Me imagino que psicólogos y profesionales del ramo estarán acostumbrados, pero yo que tengo un círculo bastante sano soy incapaz de cerrar la boca ante semejante comportamiento.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario